Sin cuenta y sin instalar nada
Abres la página y ya estás dibujando. No te pedimos correo ni contraseña, y no hay nada que bajar ni actualizar.
Dibuja, escribe y explica con el puntero láser. La abres, compartes pantalla y listo: no te pide cuenta, no hay que instalar nada y lo que haces queda en tu navegador.
Entras a la página y la pizarra ya está lista. Ni correo, ni contraseña, ni descargas.
Lápiz, resaltador, formas, flechas, texto, notas de colores y tus imágenes, que puedes pegar con Ctrl+V.
Compartes pantalla en Meet, Zoom o una videollamada y señalas con el láser. El punto se va solo y la pizarra queda limpia.
Tiene lo que usas todos los días en una pizarra, y nada que tengas que aprender antes de empezar.
Abres la página y ya estás dibujando. No te pedimos correo ni contraseña, y no hay nada que bajar ni actualizar.
Tus pizarras se guardan en tu navegador y no pasan por ningún servidor nuestro. Si quieres llevarlas a otra compu, las guardas como archivo.
Mantienes apretado para señalar y el punto se va solo. O escribes con tinta que se borra sola al ratito: subrayas, explicas y la pizarra queda limpia.
Una para cada clase, cada cliente o cada tema, con su nombre y su miniatura. Al volver, se abre la última que usaste.
Si armaste algo que vas a repetir, lo guardas como plantilla y lo usas la próxima vez. También se pueden compartir como archivo.
Puntos, cuadriculado, renglones o pentagrama, uno por pizarra. La hoja de una clase de matemática no es la de una clase de música.
Dibujas con el dedo, mueves con dos dedos y pellizcas para acercar; tocar con dos dedos deshace. En la tablet, el trazo sigue la presión del lápiz y la palma no dibuja.
Exportas lo que explicaste para mandárselo a alguien o guardarlo con el resto de tus cosas.
Abres la pizarra en una pestaña, la compartes en Meet, Zoom, Teams o una videollamada de WhatsApp, y vas dibujando mientras hablas.
De idiomas, de matemática, de música. Con el fondo que corresponde, tus plantillas y una pizarra para cada grupo.
Ordenar una idea antes de una reunión, armar un plan con flechas y notas, o mostrarle a alguien cómo lo ves.
Cuando la pizarra que usábamos empezó a cerrarse, hicimos la nuestra. Queríamos algo que se abriera y se usara, sin cuentas de por medio y sin aprender nada nuevo.
Lo demás se fue sumando de a poco, siempre que no complicara eso.
Estamos terminando estas funciones. En la pizarra ya las vas a ver marcadas, y lo que hoy es gratis sigue siendo gratis.
Sí. Dibujar, escribir, las notas, las imágenes, el láser, Mis pizarras, las plantillas, los fondos y exportar en PNG o PDF no cuestan nada. Las diapositivas, el modo presentación, grabar la pizarra y exportar sin marca son parte de la membresía de F. J. Levin Labs.
No. Abres la pizarra y empiezas. No te pedimos correo ni ningún otro dato.
En tu navegador, en esa computadora o ese celular. No pasan por ningún servidor nuestro. Si borras los datos del navegador se borran también, así que las importantes conviene guardarlas como archivo: menú del logo, «Guardar como archivo».
Ninguna de las dos exporta un archivo editable: Whiteboard da imágenes y Jamboard, PDF o una imagen por cada frame. Las imágenes las abres en Orbitrama o las arrastras a la pizarra, y sigues escribiendo encima. El PDF todavía no se abre directo.
Todavía no. Lo más práctico es compartir pantalla en la videollamada y explicar con el láser, que es como la usamos nosotros.
Sí. Se dibuja con el dedo o con el lápiz, se mueve con dos dedos y se acerca pellizcando.
Para eso la hicimos. La usamos en las clases del Instituto F. J. Levin, con fondos de renglones o cuadriculado y una pizarra para cada grupo.
No hace falta registrarte. Si te sirve, guárdala en favoritos y vuelve cuando la necesites.
Abrir la pizarra